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El producto sostenible es la estrella de una cesta navideña plenamente recuperada

Más cestas y con mayor número de producto sostenible. Esa es, a día de hoy, la realidad de esta campaña 2019/20 para un sector que, durante los años de la crisis, quedó marcado a fuego por los cierres de empresas y la caída de la facturación, tendencia que ya ha sido claramente superada con una notable mejora.

Un ejemplo: la empresa valenciana Lotes de España ha avanzado, según recoge Expansión, que esta campaña están vendiendo una cifra que ronda las 300.000 cestas por valor de 4,9 millones de euros, lo que representa un incremento del 5,6 % en comparación al año anterior, aunque recuerdan que estas cifras pueden variar porque los resultados definitivos se conocerán en febrero. Otro ejemplo es El Corte Inglés, que prevé un incremento de ventas de un 2,8 % respecto a la campaña navideña anterior, con unos precios que han oscilado entre los 19 y los 1.500 euros.

UN NEGOCIO LIMITADO EN EL TIEMPO

Casos como los de El Corte Inglés o Lotes de España no son aislados. El digital Autómos y Emprendedores señala que éste es un negocio que dura menos de un mes y del que viven cientos de fabricantes y distribuidores en España. Hay quien espera vender en estos días casi 280.000 cestas y facturar alrededor de 5 millones de euros. Aunque requieren una importante inversión, logran márgenes que pueden sobrepasar el 50%.

El desembolso por cada uno de estos valiosos lotes oscila entre los 12 y los 1200 euros.  En un mercado con tanta demanda, y márgenes de beneficio que pueden alcanzar el 50% sobre el total de productos parece que, para el emprendedor, la confección de cestas puede ser un nicho atractivo. Pero, ¿Qué hay de los gastos?, ¿Se puede sobrevivir todo un año gracias a tres semanas de facturación? ¿Resulta rentable elaborar cestas de navidad?

Es innegable que los inicios son difíciles. Para poner en marcha un negocio de estas características es necesario contar con un capital inicial elevado. Nada más empezar, se necesita una gran inversión en logística, en máquinas para la manipulación del producto y una nave de grandes dimensiones. Este, es un negocio en el para ganar dinero hay que tener mucha producción ya que en poco más de un mes de facturación se tiene que cubrir todo un año de trabajo.” explicó Carles Torrijos de Lotes de España.

RENOVARSE O MORIR

Está claro que este sector no es ajeno a los cambios sociales que se producen con el paso del tiempo. Los responsables de Intermon Oxfam han estimado un crecimiento de las ventas de un 16 % en comparación a 2018, año en el que comercializaron 11.000 cestas y unas 30.000 unidades de productos.

En cuanto al perfil de los consumidores que se decantan por este tipo de productos, desde la ONG han asegurado que la mayor parte de las cestas de comercio justo se venden a organizaciones y empresas -desde pequeños despachos profesionales hasta empresas industriales de gran tamaño. Los alimentos de comercio justo más solicitados son chocolate negro, café, galletas, tés, especias, aperitivos y pasta procedentes de países como República Dominicana, Santo Tomé y Príncipe o Paraguay; además, muchas de las cestas han sido elaboradas de forma artesanal.

Desde IDEA Comercio Justo han señalado que los principales mercados para este tipo de regalos son Madrid, Cataluña y País Vasco.

Ahora, también hay lotes para veganos, para personas con intolerancia o para musulmanes.

Lotes de España es un ejemplo de esto, en su nuevo catálogo incluye cestas con alimentos sin gluten; con productos ecológicos; sin alcohol o sin grasas animales. “Las cestas cambian con los tiempos. Hace diez años se cambió el brandy por la ginebra y, ahora, hay cada vez más pedidos adaptados a personas celiacas o veganas. Como en cualquier otro sector, es necesario innovar. Hemos introducido las cervezas de exportación y ha disminuido la demanda de productos tradicionales como la piña o el melocotón en almíbar. Si hay un producto indispensable en una cesta, ese es el turrón, un clásico que no falla para estas fechas.” concluyó Torrijos.

EL MEJOR CLIENTE

Las pymes tienden más a regalar cestas a sus empleados que las grandes empresas. La familiaridad y cercanía con sus trabajadores hace que haya muchos pequeños y medianos negocios que quieran premiar el esfuerzo de sus empleados en estas fechas. Con la recuperación económica, también han vuelto a comprar las grandes corporaciones. Estas grandes empresas compran muchas más cestas que las pymes pero a menor precio.

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