Relleno cerró el pasado 2025 con una facturación de 3 millones de euros y un aumento de su presencia en el mercado, con 9 locales (Barcelona, Madrid, Málaga y Valencia) y el salto internacional a Portugal. Hablamos con uno de sus fundadores, Oriol Reull, sobre la historia de la marca, que tiene apenas 2 años, y sus próximos retos.
Antes de poner en marcha la marca Relleno, Oriol Reull había pasado por empresas vinculadas a la restauración, como Heura y Too Good To Go. Esta fue una experiencia que, en sus palabras, le aportó la capacidad de “entender la industria alimentaria desde todos los ángulos, exceptos el del ‘restaurador romántico’, antes de pensar en mesas y manteles, vi márgenes, ineficiencias, supply chain, burocracia… Y lo que realmente implica escalar un modelo”.
De las compañías Too Good To Go y Choco aprendió que, para crecer en nuevos mercados, “cada apertura debe poder replicar el modelo sin excepciones”. Mientras que de Heura y Cloudkitchen se llevó la importancia de diseñar una empresa y una categoría al mismo tiempo: “No basta con tener un buen producto, necesitas una narrativa clara, una marca sólida, y una cadena de suministro que pueda acompañar el crecimiento”.
Una operación minimalista pensada para escalar
Fruto de estos aprendizajes nació la marca Relleno, en 2024, especializada en pasta. “Todo esto nos vacunó contra los errores típicos del sector: enamorarse del local perfecto y olvidarse del modelo, improvisar procesos, depender de héroes en cocina y pensar en un restaurante en vez de un sistema replicable. Relleno nace evitando esa receta y aplicando todo lo contrario: una operación minimalista, diseñada para escalar, centrada en un producto, tiempos calculados al milímetro y una estructura financiera que tiene sentido desde el día uno”, explica Orioll Reull, cofundador de Relleno, en esta entrevista con Restauración News.
A la hora de poner en marcha este proyecto junto a sus socios, tomaron la decisión de hacerlo de pasta por un simple motivo: “la pasta es el tercer producto más consumido del mundo, pero nunca figuraba entre las primeras opciones de alguien que iba a pedir delivery”. Además, no existían marcas que la hubieran llevado al fast-casual y al delivery con calidad y consistencia. “En el momento estaba muy limitado a restaurantes tradicionales, lentos o a opciones sin personalidad y, en el caso del delivery, no viajaba bien y la experiencia no era buena”, indica Reull.
Así, Relleno nace para llenar de verdad ese vacío en el mercado, ofreciendo pasta fresca, hecha al momento, con la rapidez y eficiencia que exige la vida en la ciudad.
Este fue el punto de partida, el kilómetro cero a partir del cual se desarrolló el concepto. El cofundador define los primeros meses de la marca como realmente intensos: “Nos enfocamos al máximo en probar, probar y probar. Ajustar y perfeccionar cada plato para que fueran perfectos. Con el objetivo final de que la pasta fresca mantuviera calidad y sabor, en el local y cuando te llega a casa vía delivery. Para que veas la magnitud, un solo plato llegó a pasar 87 pruebas distintas hasta encontrar la versión perfecta”.
Cuidar la calidad y la rapidez del modelo
Esta obsesión por la perfección se combinaba con el mayor reto operativo de la marca: no perder calidad y ser lo más rápidos posible. De hecho, esta rapidez en la entrega (ya que Relleno nació como marca de delivery) hizo que la oferta a sus inicios se basara en pasta rellena, porque esta no se seca tanto. Ahora, tras años de investigación y retos superados, el equipo de la marca ha conseguido que todas sus pastas se mantengan intactas en cualquier canal. “Cada plato se cocina en 2 minutos y 30 segundos de mantecado, un paso clave, por lo que la velocidad y la calidad están aseguradas”, asegura el entrevistado.
Hasta ahora, el delivery ha sido el motor de Relleno en cuanto a volumen, ya que la mitad de su facturación proviene de este canal. “Adentrarnos en este canal fue el resultado natural de empezar con un local pequeño y los recursos disponibles. Dado nuestro tamaño inicial y la categoría de consumo que queríamos explorar, el enfoque en delivery fue lo que nos permitió lanzar el proyecto de manera viable y empezar a probar nuestro formato. Fue nuestro trampolín y nos permitió demostrar rápidamente gracias a nuestro producto, marca y operativa, que nuestra teoría inicialmente utópica sobre la pasta, tenía un potencial enorme, local y globalmente, explica Orioll Reull.
En este momento de su trayectoria, Relleno no quiere ser “una marca de delivery más”, sino ganarse un hueco como referente a nivel global de pasta dentro del segmento Quick Service Restaurant. Eso sí, sin olvidar que la venta a domicilio siempre será una capa de distribución relevante en el negocio.
Acerca de la situación que vive el delivery en España en estos momentos, el cofundador de Relleno reflexiona: “A corto plazo seguiremos trabajando cada día para optimizar este canal, penetrando más mercados y continuando nuestro trabajo de educación sobre la pasta en formato rápido. Si miramos el mercado de forma global, creemos firmemente que sobrevivirán las marcas que serán capaces de integrarlo en un sistema más grande, con unit economics sanos y brands con suficiente poder para vivir fuera de las apps”.
Un 2025 de crecimiento
Durante el año pasado Relleno ha pasado de 3 a 10 locales y han logado una facturación de 3 millones de euros, por lo que el balance que hacen del pasado 2025 muy positivo.
Eso ha sido posible gracias a tres pilares operativos clave: unit economics sólidos, un modelo operativo eficiente y una propuesta de valor diferenciada. “Para nosotros ha sido clave apoyarnos en procesos estandarizados y replicables, un modelo operativo eficiente y mucho control de costes y KPIs. La digitalización y el uso de datos nos permiten detectar incidencias y ajustar rápidamente, garantizando consistencia en cada plato y local incluso con crecimiento rápido”, comenta.
Además, para lograr esa propuesta de valor diferenciada en un sector cada vez más competitivo, ha sido clave el seguir trabajando su identidad de marca: “Hemos roto con los estereotipos de la cocina tradicional italiana con la que se puede relacionar una marca de fast-past: la nonna, el mantel a cuadros… Buscamos una identidad internacional y moderna con la que cualquiera pueda sentirse identificado. Además, estamos muy influenciados por el mundo de la moda y el diseño de Milán y, de hecho, funcionamos como una marca de moda, con temporadas otoño/invierno y primavera/verano, y sus correspondientes productos y presentaciones en cada una de ellas”.
Su salto internacional a Portugal
Un hito importante reciente para la enseña ha sido su llegada al país vecino con su primer local en Lisboa, lo que les ha dado una amplia experiencia sobre cómo adaptar su concepto a nuevos mercados, cuidando siempre esta identidad que les define y diferencia.
El crecimiento internacional no para en Portugal, ya que la enseña tiene una visión internacional muy clara a la par que ambiciosa: “Queremos estar presentes en, al menos, 20 grandes ciudades del mundo antes de 2030. Siempre asegurando que la esencia, calidad y experiencia de Relleno sean reconocibles en cualquier mercado”.
Antes del 2030, para este año presente el plan es duplicar el número de locales en España y Portugal, llegando a los 20 en total y dirigiéndose sobre todo a ciudades urbanas y cosmopolitas. Esto va en línea con el objetivo con el que comenzó su andadura la marca: “Nuestro plan nunca ha sido abrir locales, sino ganar ciudades y demostrar que el producto es especial con la operativa impecable”.
«Queremos mantener el control del producto y de toda la cadena de valor»
Y esto lo está demostrando gracias a una manera de crecer muy capital-efficient dentro de un mercado complejo. “Igualmente, somos conscientes de que, para ejecutar el plan internacional de los próximos dos años, necesitaremos capital, pero no a cualquier precio”, asegura el entrevistado, quien añade: “Hemos tenido la suerte de contar desde el principio con inversores que entendieron que esto es una estrategia de largo plazo, que queremos mantener el control del producto y de toda la cadena de valor, y que la rentabilidad no es una promesa futura, sino algo que ya estamos viendo a nivel de unidad. Nunca hemos buscado un “exit rápido”, sino socios que nos acompañen para convertir Relleno en el líder global de pasta fresca y salsas, integrado verticalmente, con más de 500 locales y una sólida presencia de retail y D2C (directo al consumidor) en 2032”.
Los fundadores tienen claro que la clave está en seguir validando su modelo en el mercado, algo que queda claro que están consiguiendo tras haber vendido más de 180.000 platos en un año.
Sobre sus planes a futuro, Reull insiste en el que el foco no es únicamente crecer en número de locales: “Queremos posicionar a Relleno como la referencia global del fast-casual de pasta, con un producto consistente, operaciones eficientes y una identidad de marca sólida y reconocible a nivel internacional, capaz de escalar sin comprometer calidad ni experiencia del cliente”.


