El grupo GLH Singular Restaurants – la unión de Grupo Larrumba y Grupo Carbón – abre la coctelería Snake Bar, en el barrio de Justicia. El concepto está concebido como homenaje a la energía irreverente de los 70, 80 y 90, y reinterpreta estas décadas con mirada contemporánea y un lenguaje descarado.
Con esta apertura, GLH Singular Restaurants amplía su universo y reafirma su vocación por proponer experiencias con identidad, capaces de emocionar, sorprender y trascender lo puramente gastronómico.
Snake Bar presenta un menú líquido con personalidad, ya que la carta de coctelería se concibe como una playlist para beber, dividida en capítulos que rinden tributo a los himnos que marcaron generaciones. Combina la precisión técnica con la irreverencia de la cultura pop, reivindicando los clásicos y a la vez proponiendo creaciones que solo podrían existir aquí.
Algunos cócteles que se pueden encontrar son Eye of the Tiger, Corazón Partío, Let it Be, Baby One More Time, Wonderwall, Like a Virgin… himnos que aquí se convierten en sorbos memorables. Y como todo buen concierto, también hay lugar para los clásicos: un Dry Martini o un Daiquiri saben aquí exactamente a lo que deben saber.
En paralelo, la coctelería sin alcohol tiene el mismo protagonismo: creaciones con técnica y carácter, pensadas para quienes quieren la experiencia completa sin necesidad de destilados.
Carlos Moreno, Bartender Ejecutivo de Snake Bar: “Nos gusta aprender las normas como profesionales para poder romperlas como artistas. En Snake Bar componemos nuestros propios temas, pero cuando versionamos un clásico lo hacemos con el máximo respeto.”
Snake bar también presenta una propuesta gastronómica para compartir
La experiencia líquida se completa con una carta pensada para disfrutar en compañía. Entre los imprescindibles se encuentran la ostra francesa con aliño Bloody Mary en chupito, el steak tartar coronado con gilda, el guacamole con torrezno crujiente, la pizza de salami picante y la smash cheeseburger. El pollo gallego de corral frito promete convertirse en icono de la casa, acompañado de guarniciones como Mac & Roq, patatas muy crujientes, encurtidos caseros y salsas propias. Para el final, clásicos reinventados como el gofre con chocolate caliente y helado de vainilla o la cheesecake cremosa.
Mariano Barrero, Director Gastronómico de GLH Singular Restaurants: “Igual que esas canciones que todos hemos cantado alguna vez, queríamos que la gastronomía de Snake Bar tuviera ese efecto de unión, complicidad y de celebración compartida.”
Snake Bar se suma al resto de proyectos de GLH Singular Restaurants, que ya suma 18 locales. Cada proyecto del grupo es una declaración de intenciones y, en este caso, Snake Bar se convierte en una oda a la cultura pop y al disfrute del presente: el lugar donde coctelería, bocados compartidos y música se entrelazan para transformar cada afterlunch y cada noche en recuerdo.


