Noticias sobre franquicias

Entrevista a Rosa López Mayol, Fundadora y CEO de Schwa

Schwa explica las claves de su modelo de franquicia, basado en una metodología propia, alta fidelización y una experiencia educativa diferencial centrada en la motivación del alumno.

1. ¿Cuándo y de qué modo nació la marca?

Schwa nació en Mallorca en 2013 con el objetivo de ofrecer una enseñanza de idiomas diferente, más cercana, más humana y centrada en la motivación del estudiante. Comenzamos como una pequeña academia y, gracias a una metodología propia, una fuerte apuesta por la fidelización y una experiencia educativa muy cuidada, hemos ido creciendo hasta convertirnos en una red de centros educativos con presencia física y formación online.

Nuestro propósito siempre ha sido demostrar que aprender idiomas puede ser una experiencia positiva, divertida y eficaz, alejándonos de los modelos tradicionales basados únicamente en libros y exámenes.

2. ¿Cuál es vuestra estructura actual?

Actualmente Schwa cuenta con tres academias propias en Mallorca y una franquicia, una plataforma de formación online y una central franquiciadora que da soporte a la
expansión de la marca.

La central proporciona apoyo continuo en áreas como marketing, formación, gestión académica, procesos operativos y desarrollo de negocio.

3. ¿Qué inversión inicial solicitáis para unirse a la red y cuánto tiempo estimáis que se necesita para recuperar la inversión?

La inversión puede variar según el tamaño y estado del local, pero suele situarse entre los 40.000 y los 80.000 euros, incluyendo adecuación del centro, imagen corporativa, equipamiento, licencia de uso de marca, formación inicial y lanzamiento.

La recuperación de la inversión depende de múltiples factores, como la ubicación, la implicación del franquiciado y el ritmo de captación de alumnos. En condiciones normales, estimamos un plazo de recuperación de entre 24 y 48 meses.

4. ¿Qué facturación tenéis prevista para el primer año y cuáles crees que son las ventajas de vuestro modelo de negocio para el que desee franquiciarlo?

La facturación del primer año dependerá del mercado local y del ritmo de crecimiento, aunque nuestro objetivo es que un centro alcance una facturación suficiente para consolidar su estructura y sentar las bases de un crecimiento sostenido.

Entre las principales ventajas de nuestro modelo destacan:
• Metodología propia y diferenciada.
• Marca consolidada y con una imagen muy reconocible.
• Elevada fidelización de alumnos.
• Amplia experiencia en gestión educativa.
• Formación continua al franquiciado.
• Manuales operativos completos.
• Apoyo constante por parte de la central.
• Diversificación de ingresos mediante clases grupales, individuales y actividades complementarias.

5. ¿Qué requisitos de local necesitáis?

Buscamos locales ubicados en zonas con buena visibilidad y fácil acceso para las familias.

Preferiblemente, deben disponer de entre 170 y 300 metros cuadrados, varias aulas independientes, recepción y espacios adaptados a la actividad docente. Cada proyecto se estudia individualmente para valorar su viabilidad y adaptación a la imagen de la marca.

6. ¿Qué perfil del franquiciado buscáis?

Preferiblemente buscamos personas que quieran emprender, crear y desarrollar su propio proyecto empresarial dentro de una marca consolidada. No es imprescindible contar con experiencia previa en el sector educativo, ya que la central proporciona la formación y el acompañamiento necesarios para la puesta en marcha y gestión del centro.

Valoramos especialmente perfiles con iniciativa, capacidad de liderazgo, orientación al cliente y ganas de implicarse en el crecimiento de su negocio. Buscamos emprendedores que compartan nuestros valores, que disfruten trabajando con personas y que quieran construir una empresa sólida con vocación de largo plazo. Más que inversores pasivos, buscamos socios comprometidos con el proyecto, capaces de generar equipo, integrarse en la comunidad local y contribuir al crecimiento de la red
Schwa.

7. ¿Puedes describir las cualidades que distinguen a vuestra enseña de la competencia?

Lo que hace especial a Schwa es que no hemos creado simplemente una academia de idiomas, sino un universo propio en el que cada detalle tiene un propósito. Nuestros alumnos no avanzan por niveles impersonales; recorren continentes, coleccionan experiencias, participan en retos, consiguen reconocimientos y forman parte de una historia común. Desde Schwaustralia hasta Schwamérica, cada etapa del aprendizaje está diseñada para que el estudiante sienta que pertenece a algo más grande que una clase de inglés.

A esto lo llamamos Schwattitude: la convicción de que la motivación es tan importante como la metodología. Creemos que las personas aprenden mejor cuando se sienten capaces, valoradas y orgullosas de sus progresos. Por eso trabajamos constantemente para que nuestros alumnos celebren cada logro, por pequeño que sea, y desarrollen confianza en sí mismos mientras aprenden un idioma.

Nuestros centros también reflejan esa filosofía. No son academias tradicionales con paredes blancas y filas de mesas. Son espacios creativos, alegres y llenos de personalidad, pensados para inspirar la curiosidad y hacer que los alumnos quieran estar allí. Cada elemento de la marca, desde la decoración hasta los eventos, los pasaportes, los desafíos o los SchwAwards, está diseñado para reforzar esa experiencia.

En un sector donde muchas academias venden clases, nosotros construimos comunidad. Nuestros alumnos sienten que forman parte de Schwa, nuestras familias conocen a los equipos por su nombre y nuestros franquiciados no abren simplemente un negocio: se convierten en embajadores de una cultura educativa que combina aprendizaje, motivación, creatividad y sentido de pertenencia. Esa identidad es, probablemente, nuestro activo más valioso y lo que hace que Schwa sea tan difícil de replicar.

Accede aquí a la ficha

¿Te ha gustado el contenido? Valóralo y compártelo