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Entrevista a Alberto Horcajo Lobo, Director de AHL Seguridad

AHL Seguridad ofrece sistemas de alarma sin cuotas, instalación profesional y atención cercana. Franquicias con apoyo completo y modelo rentable.

1. ¿Cuándo y de qué modo nació la marca?

La marca nació, trabajando por cuenta ajena para otra compañía de seguridad. Los clientes me decían, Alberto, móntame tú algo, donde no dependamos de terceros.

Bajo esa premisa, me puse manos a la obra a hacer un estudio de mercado. Y descubrí, tal como esperaba, que realmente había mercado, ya que instalando productos de seguridad sin cuotas, tenía la capacidad de acceder a una cantidad mucho mayor de mercado que está dispuesto a adquirir un equipo de seguridad, sobre todo, si este no comporta ataduras ni permanencias.

La situación familiar también ayudó: mi mujer tenía trabajo estable, y con los datos del estudio de mercado, decidí dar el paso de crear mi propio negocio, mi forma propia de hacer las cosas. Tenía claro los principios de quería infundir, para mejorar lo que ya había actualmente:

– La ausencia absoluta de cuotas mensuales relativas a la alarma.

– Un trato cercano con el cliente.

– Excelencia en el servicio técnico.

– Equipos que ofrecen una calidad apreciablemente superior a lo que estaba ofreciendo el mercado.

En resumen: AHL seguridad nace de la aspiración por ofrecer equipos sin cuotas, de alta calidad, instalados por profesionales, y con un servicio al cliente impecable.

2. ¿Cuál es vuestra estructura actual?

Actualmente damos servicio a la provincia de Segovia, y provincias limítrofes.

Nos encontramos consistentemente con peticiones que no podemos atender por falta de medios humanos y de proyección nacional, con las franquicias buscamos solventar precisamente esta carencia, conseguir músculo nacional para atender a una demanda existente y latente. No se trata de buscar franquiciados para ver “si todo va bien”, sino para dar una respuesta que el mercado ya nos está pidiendo y actualmente no podemos cubrir.

3. ¿Qué inversión inicial solicitáis para unirse a la red y cuánto tiempo estimáis que se necesita para recuperar la inversión?

A partir de 45.000 €, con un canon de entrada de 8000€. Estimamos que la inversión se recupera a partir de 2,2 años.

Todo esto depende de la provincia. Los cálculos son en base a la provincia de Segovia, y esto es realmente positivo para el franquiciado, ya que en el área de influencia actual hay muy poca población e incluso muy poca industria y tejido comercial, lo que supone que, actuando consistentemente, otras provincias pueden igualar e incluso mejorar los resultados obtenidos actualmente por la central franquiciadora.

4. ¿Qué facturación tenéis prevista para el primer año y cuáles crees que son las ventajas de vuestro modelo de negocio para el que desee franquiciarlo?

Conforme a la capacidad de trabajo del franquiciado y de su equipo, el primer año de actividad debería acabar con una facturación bruta que ronde los 150 000 € manteniendo una carga de trabajo razonable para facilitar el proceso de aprendizaje y consolidación del negocio.

En este sentido, desde la central franquiciadora se proporcionan todos los recursos y asistencia necesarias a los franquiciados, canales de contacto permanentemente abiertos. Esto podemos hacerlo dado que no buscamos franquicias a volumen, sino que trabajamos únicamente con un franquiciado por provincia, con lo que el franquiciado nunca será un número más, sino una persona a la que ayudaremos en cuanto necesite.

5. ¿Qué requisitos de local necesitáis?

Un almacén, con parte de oficina. Ideal a partir de 70m2. Indispensable que se pueda meter el vehículo dentro. No hace falta que sea un local comercial, lo que abarata mucho los costes en este aspecto.

Debe ser cómodo para poder configurar allí los equipos a instalar, manteniendo stock de las referencias más comunes, y poder preparar las instalaciones y cargarlas al vehículo de la forma más fácil posible.

6. ¿Qué perfil del franquiciado buscáis?

Preferiblemente técnicos en electricidad, electrónica o informática, dado que deben estar familiarizados con la infraestructura requerida para montar y mantener sistemas de seguridad completos, sin embargo, con la formación ofrecida desde la central, es factible mantener un técnico diferenciado para instalar ciertas líneas de producto más simples de configurar e instalar y que no requieren dicha cualificación, lo que proporciona al franquiciado una línea diferenciada de ingresos y posibilidades para otro tipo de clientes.

Otro perfil que buscamos, son inversores, que busquen una solución llave en mano y quieran contar con personal para que realicen la gestión y actividad diaria de la empresa.

7. ¿Puedes describir las cualidades que distinguen a vuestra enseña de la competencia?

SIN Cuotas. Antes de los teléfonos móviles, resultaba inviable no contar con los servicios de una central receptora de alarmas (CRA), que cobraba una cuota mensual, por atender las alertas de los equipos conectados a ella, y contactara a fuerzas y cuerpos de seguridad, en caso de no localizar al titular del equipo de alarma.

Actualmente, por el contrario, llevamos siempre encima nuestros teléfonos móviles, con lo que ya no resulta necesario pagar más de 600€ en cuotas al año para que una empresa llame a la policía por nosotros.

Este ahorro, por sí mismo, hace que nuestros clientes amorticen su instalación en un plazo significativamente inferior que con alternativas tradicionales como las alarmas con cuotas. En una media de dos años tras la instalación del equipo, nuestros clientes ya han amortizado su inversión y, a partir de ese momento, todo es ahorro.

En este mismo sentido, profesionalizamos el sector de las alarmas sin cuotas. En el mercado encontramos múltiples empresas que venden equipos de seguridad sin cuotas, no así tantas que los instalen o mantengan. Esta realidad merma significativamente la fiabilidad de las instalaciones, al no ser realizadas ni asesoradas por un experto, corriendo un riesgo real de acabar cumpliendo el adagio “lo barato sale caro”, no cuidando la tranquilidad de los usuarios finales y sin ofrecer garantías mínimas de seguridad. Por eso, nosotros no vendemos alarmas, vendemos seguridad. Y por ello insistimos en instalar nosotros mismos los equipos.

A mayores, hemos comprobado consistentemente durante la última década que las instalaciones que firmamos son efectivamente más profesionales que las de la mayoría de las compañías de alarmas con cuotas al uso. Primeramente, porque instalamos gama profesional, con análisis inteligente de video, que originariamente se concibió para uso militar, pero que actualmente se encuentra en un rango de precio que podemos considerar de consumo y es perfectamente apto para su comercialización en hogares y PYMES. Donde las compañías que realizan campañas masivas en redes y medios tradicionales no llegan, nosotros si tenemos esa posibilidad.

Finalmente, lo que nos gusta considerar nuestra mayor ventaja es el trato personal con el cliente. En postventa el cliente tiene un grado de satisfacción que siempre supera sus expectativas iniciales.

Esto no es casualidad, se apoya en la realidad indiscutible de que con nuestro modelo el cliente final habla directamente con el técnico que ha realizado la instalación de su equipo, no con una centralita impersonal que igual atiende una incidencia en Cádiz que en Barcelona.

A fin de cuentas, la seguridad es confianza, confianza en la persona que te asesora, que te instala el equipo necesario (ni sobre dimensionado ni infradimensionado) y que lo mantiene funcionando.

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