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FELICIDAD ¡QUÉ BONITO NOMBRE TIENES!

Escrito por Irene Villa

Periodista, escritor y psicóloga

 

Siempre me ha interesado la felicidad. Quizás porque mi madre nos educó en ella. Siempre decía: “me da igual lo que seáis, hijas. Lo verdaderamente importante es que seáis felices”. Y así ha conseguido que, tanto mi hermana como yo, cumplamos esos requisitos que requiere la felicidad: dar sentido a tu vida, encontrar un para qué a todo lo que nos ocurre y amar lo que tienes.

También es importante convertir nuestros momentos en logros, las buenas relaciones personales…porque compartir todo es muy terapéutico y hacer el bien para nosotros mismos y para los demás es esencial. Supone, también, emplear los pensamientos positivos y nuestras capacidades en generar esos cambios necesarios que consiguen transformarnos y que forman parte del necesario crecimiento personal.

El optimista tiene más oportunidades de éxito porque lo intenta más, no se rinde, toma un fracaso como un aprendizaje y, por lo tanto, tiene más posibilidades que quien no es optimista.

Además, quien se siente feliz suele tener más salud, más energía, es más sociables, cae mejor, mantiene mejor las relaciones sociales, es más líder. Incluso dicen que,  esas personas, viven más y son mejores negociadores. Aunque, personalmente, creo que son todas estas aptitudes y actitudes  las que consiguen que seamos más felices.

El atractivo físico no suele influir en la felicidad. Sin embargo, quienes se sienten felices se ven más atractivos. También la espiritualidad es un punto a tener en cuenta porque genera emociones positivas.

Es importante, también, tomar conciencia de quiénes somos y lo que queremos, para poder tomar el control. Existen estrategias que son fundamentales y que suelen caracterizar a las personas más felices: el agradecimiento, el perdón y valorar nuestra propia vida.

Párate, reflexiona y haz una valoración de tu vida. Siempre es momento para construir algo. Entrégate a las acciones que te aporten buenos momentos y generen, tamto emociones, como pensamientos positivos.

Creer en uno mismo es la base de poder crear lo que uno desea. Tener la seguridad de que somos los dueños de nuestras emociones y, por lo tanto, de nuestro destino es un gran regalo: no elegimos lo que nos pasa pero sí cómo lo afrontamos. Lo más positivo es hacerlo con perseverancia, esfuerzo, resilencia, energía positiva y mucho amor propio. Así conseguiremos dar lo mejor de nosotros mismos en todos los ámbitos.

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