La franquicia de cheesecake gourmet que convierte cada porción en una oportunidad de negocio
Cake-me nace en Barcelona con una idea clara: transformar la tarta de queso en una experiencia gourmet moderna, asequible y pensada para llevar.
Inspirada en la repostería artesanal y en la nueva cultura take away, la marca ha creado un concepto icónico, visualmente irresistible y altamente rentable. Cake-me no vende solo cheesecake: vende una experiencia urbana, rápida y emocional, con una identidad vibrante que conecta con el consumidor actual.
Con locales en zonas estratégicas como Plaza Urquinaona, Gótico y Arco del Triunfo, la marca ha demostrado capacidad de atracción, repetición de compra y escalabilidad.
El sector
El mercado de la restauración rápida y el take away vive un crecimiento constante impulsado por los nuevos hábitos de consumo.
- El 22% de las ventas de restaurantes en España son take away/delivery.
- El mercado del delivery alcanzó 5.865 millones de euros en 2024 (+6,3%).
La repostería gourmet gana protagonismo dentro de este contexto, posicionando a Cake-me en un segmento de alta demanda, fuerte rotación y consumo impulsivo.
Concepto de negocio
Cake-me ofrece una variedad exclusiva de tartas de queso artesanas elaboradas con ingredientes seleccionados.
Su estrategia es clara:
- Producto icónico y altamente reconocible.
- Formato ready-to-eat que simplifica la operativa.
- Precio disruptivo desde 0,99 €, que genera volumen y recurrencia.
- Alta rotación con ticket medio atractivo.
El modelo está diseñado para maximizar márgenes y minimizar complejidad operativa.
Ventajas competitivas
- Producción centralizada con control total de calidad.
- Operativa ligera sin necesidad de personal especializado.
- Formato plug & play.
- Fuerte identidad visual y potencia en redes sociales.
- Alta rotación de producto.
- Recuperación estimada en pocos meses.
Cake-me combina marca potente + simplicidad operativa + rentabilidad.
Soporte al franquiciado
Cake-me ofrece acompañamiento integral:
- Asesoramiento en selección de local.
- Diseño y montaje del punto de venta.
- Formación operativa y de gestión.
- Marketing digital y activaciones locales.
- Suministro centralizado.
- Seguimiento continuo y optimización de resultados.
El objetivo es claro: que cada punto funcione desde el primer día.
Perfil del franquiciado
- Inversores que buscan diversificación en restauración rápida.
- Emprendedores orientados a resultados.
- Perfil comercial con sensibilidad por marca y experiencia de cliente.
- No es necesaria experiencia previa en hostelería.
Cake-me busca personas con mentalidad de crecimiento y visión de expansión.
¿Por qué invertir en Cake-me?
- Baja inversión inicial.
- Modelo probado en Barcelona.
- Producto tendencia y altamente replicable.
- Sin royalties.
- Recuperación rápida de la inversión.
- Marca emocionalmente atractiva y con fuerte presencia visual.
Más que una franquicia de postres, Cake-me es una oportunidad de negocio dentro del segmento de mayor crecimiento en restauración urbana.

