La firma ha reinaugurado las agencias de Jaca (Huesca) y de Lérida, mientras que otros dos franquiciados de la cadena han reanudado su actividad en otras localidades, tras un periodo de inactividad: así, el franquiciado de Castellón ha vuelto a abrir su negocio en Alovera (Guadalajara), y el de Fuensalida (Toledo) ha reabierto en la población toledana de Camarena.
En palabras de Jesús Duque, vicepresidente de la marca, “estas reaperturas confirman que la situación del sector de la intermediación inmobiliaria ha mejorado. En nuestra red, desde el verano de 2009 los cierres se han paralizado, y se han producido las primeras aperturas y reaperturas: personas que, una vez superado el bache, emprenden de nuevo su negocio en esta nueva situación del mercado”.
Según Jesús Duque, “el sector de la intermediación inmobiliaria fue el primero que entró en crisis y es el primero que está saliendo. La razón es que los precios están a niveles del año 2003, los tipos de interés son los más bajos de la historia, hay mucha oferta y demanda acumulada, y existe menos competencia de agencias”.
Por todo ello, la previsión de los responsables de la enseña para este año 2010 es que la firma volverá al crecimiento positivo, con aperturas de nuevas oficinas y reaperturas de negocios que cesaron por la crisis unos meses atrás.